En este apartado resumimos qué es la terapia y en qué consisten el Programa de Percepción Erótica Positiva para superar el dolor y los problemas de penetración. Estas técnicas se han desarrollado a lo largo de muchos años de experiencia terapéutica en el tratamiento de la coitalgia y de la dificultad de penetración, con un elevado índice de éxito en nuestra consulta. Antes de hablar de la terapia vamos a tratar de conocer muy brevemente en qué consiste y por qué se produce el dolor o las dificultades de penetración durante las relaciones. • El vaginismo es la imposibilidad de que se produzca el coito vaginal debido a la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina. Suele ser una respuesta adquirida tras varias experiencias de dolor (dispareunia) en coitos vaginales. También existen motivos de carácter psico-social como el temor a un embarazo no deseado; falta de desinhibición, pudores y vergüenzas, infecciones o problemas de tipo fisiológico, etc. • La dispareunia es un conjunto de molestias que pueden aparecer durante el coito o después del mismo y que producen irritación de la vagina y la entrada a la misma y pueden llegar a un notable dolor, provocando ulceraciones y dificultades para la penetración. Puede ser debido a causas de origen psicológico, a prácticas sexuales inadecuadas o a una lesión local. En la terapia partimos de esta realidad y tenemos en cuenta, además, la existencia de ciertos factores individuales de suma importancia, que acompañan a esta problemática en la mayoría de los casos. Cada persona (mujer u hombre) vive esa experiencia de modo distinto: • Tristeza, inquietud, frustración, problemas con la pareja, culpabilidad, baja auto estima, evitación de encuentros, etc. • Hay diversos grados de disfunción de la penetración. El gradiente puede ir desde alguien que no ha tenido nunca penetración; personas han tenido penetración y la experiencia ha sido dolorosa; personas que ya no quieren tener penetración. El objetivo inicial de la terapia es diseñar una estrategia específica para aplicar el aprendizaje y las técnicas adaptadas a cada persona según sus necesidades, características personales, gravedad, dificultades y ritmo de aprendizaje. • El primer paso de la terapia va a ser el diagnóstico. El dolor y las dificultades de penetración son un proceso con componentes psicológicos (ausencia de estímulos, creencias erróneas, estrés, temor, recuerdo de experiencias negativas, falta de información, etc.) y respuestas fisiológicas (contracción, falta de lubricación, tensión). En, cualquier caso, intervienen tanto las emociones, la conducta, las experiencias, la información como la respuesta genital. • Por lo tanto, conviene evaluar cual es el origen del problema, qué factores asociados parecen tener más incidencia en este tipo de comportamientos. El método más eficaz, permanente y radical de superar el dolor y lograr la penetración y el placer es el aprendizaje en técnicas de orientación positiva de la percepción erótica y el cambio de algunas actitudes y conductas. • Este es el segundo paso de la terapia. Lo mismo que aprendemos a relajar nuestras piernas o nuestra espalda con un buen masaje, o tras un largo día de trabajo, podemos lograr relajar nuestros genitales para eliminar el dolor y facilitar unas relaciones gratificantes. Para ello hemos de aprender a conocernos, pensar y actuar, de modo que diluyamos el bloqueo y la barrera que nos separa del placer, la sensualidad y el erotismo en todas las situaciones. Se trata de aprender un conjunto de habilidades que no tiene ningún "misterio". Una vez que aprendemos, ya tenemos las técnicas y herramientas para aplicarlo cuando deseemos. • Para aprender a superar la tensión y el dolor utilizamos técnicas cognitivas y conductuales: • Técnicas cognitivas: Primero aprendemos a conocer ciertas nociones básicas pero necesarias sobre la penetración, la excitación, la relajación, la comunicación de nuestros sentimientos, etc. Aprendemos aspectos sobre nuestro cuerpo, nuestra psicología y nuestras relaciones. Son nociones fáciles pero importantes y muy útiles a la hora de conocer qué debemos hacer en distintas situaciones. • Técnicas conductuales: En segundo lugar, aprendemos técnicas prácticas para hacer ejercicios que posibiliten la penetración placentera. Aprendemos la utilización de estímulos adecuados y necesarios (psíquicos y físicos, manipulación, actitud, ambiente, etc.); ejercicios de sensibilización, control de la percepción, control de las reacciones, identificar y dominar los impulsos conscientes e inconscientes de estrés, fantasías, atención, etc. • Los ejercicios prácticos se distribuyen en varias fases en las que la mujer aprende a relajar la musculatura y a controlarla, mediante técnicas de caricia y aproximación y la introducción de dilatadores progresivamente más grandes, hasta que se puede producir la penetración. Todos estos ejercicios están pautados y orientados por la terapeuta durante las sesiones de consulta. Los ejercicios prácticos se realizan en la intimidad de vuestras casas, en solitario o con vuestros/as compañeros/as-parejas sexuales. • En todas las sesiones se evalúa el progreso, las dificultades, la información, el ritmo del/a cliente, etc., de modo que se va adaptando la terapia a las necesidades de cada persona. Cada cliente experimenta el aprendizaje a distinto ritmo y ella/él será quien marque la dinámica de la terapia en cuanto a "tiempos". • Hay que tener en cuenta que la vivencia de unas relaciones sexuales dolorosas no tienen un único origen, sino que puede estar originada por múltiples causas: - conductas erróneas durante el aprendizaje de la sexualidad: - una información inadecuada o incompleta, - el desconocimiento de nuestro cuerpo - educación errónea sobre el desnudo, el placer y la gratificación - falta de satisfacción y placer en las relaciones - sentimientos de culpabilidad; - complejos sobre nuestro cuerpo y nuestros genitales - falta de comunicación, dificultades de expresión, timidez - experiencias (relaciones sexuales con otras personas marcadas por el miedo o la ansiedad), - situaciones personales (estrés, preocupaciones) - causas psicológicas (exceso de control) - etc. Por todo ello es necesario estudiar y evaluar en cada caso cuales son los posibles factores que dificultan las relaciones sexuales plenas, gratificantes y satisfactorias. El diagnóstico diferencial es una herramienta muy útil en este tipo de tratamientos. Además, cuanto antes se trate esta disfunción, más fácil es identificar el tipo de circunstancias que la favorecen, y también impedimos que se cronifique, facilitando la terapia. Aún así, la terapia también tiene éxito personas que la padecen desde hace muchos años. Ya en las primeras sesiones tendremos una comprensión mucho más clara de lo que nos pasa. Los objetivos de la primera y segunda sesión, por regla general, son: • Recoger todos los datos necesarios para evaluar y diagnosticar. En este sentido se realiza el historial de tu vida sexual y se te facilita una serie de cuestionarios con preguntas relativas a tu personalidad y a tus actitudes sexuales. Estos cuestionarios nos ahorran mucho tiempo de consulta y facilitan en gran medida el diagnóstico. • Informarte como cliente de todo aquello que es relevante para situarte en una visión más realista y menos dramática o pesimista que la que tienes con frecuencia. Se pretende con ello que sientas cierto alivio y puedas trabajar con un ánimo más activo y positivo. • Crear un ambiente de cordialidad, profesionalidad y confianza para que las sesiones sean mucho más efectivas y agradables. Esperamos que te animes a venir a nuestra consulta. Estamos seguros de que podemos ayudarte. No dejes pasar más tiempo!!!! © Dolores Salinas, 2010
Técnicas para superar el dolor y las dificultades de penetración