- Origen El origen puede ser: · Congénito, también denominado recurvatum penis · Adquirido: causado por la enfermedad de Peyronie. La incurvación congénita -es de nacimiento- y se manifiesta desde las primeras erecciones. El pene se tuerce homogéneamente, casi siempre hacia abajo. El recurvatum penis de grado leve o moderado, no requiere tratamiento, ya que no dificulta el coito. Sin embargo, la curvatura de grado severo, por dificultar el coito y por el elevado riesgo de fractura de pene debe ser corregido quirúrgicamente. En la enfermedad de Peyronie, la incurvatura es adquirida -aparece después del nacimiento y por regla general a partir de los 40 años. La enfermedad de Peyronie por su parte, requiere de observación para ver su evolución y en su caso el tipo de tratamiento. No se sabe con exactitud su causa, pudiendo ser varias las circunstancias que lo producen. Es un proceso inflamatorio en el que se forma una fibrosis o endurecimiento de una de las capas de los cuerpos cavernosos del pene sin saberse exactamente el factor causal. Algunos investigadores creen que la enfermedad de Peyronie se desarrolla como consecuencia de un trauma que causa sangrado dentro del pene. Este trauma puede explicar los casos agudos de la enfermedad de Peyronie, pero no explica por qué la mayoría de los casos se desarrollan lentamente, o qué causa la enfermedad sin un evento traumático aparente. Las hipótesis existentes llevan a creer que se trata de un proceso inflamatorio de probable etiología multifactorial en individuos genéticamente predispuestos. Sobre predisposición genética de base, se han estudiado una serie de factores precipitantes que desencadenarían la enfermedad, el más en boga, hoy en día, parece ser la teoría del trauma o microtrauma, en la que se afirma que los múltiples microtraumatismos que el pene sufre durante la actividad sexual (masturbación con excesiva presión, o penetración con traumatismos), provocarían una respuesta inflamatoria, que en individuos predispuestos, evolucionaría a la fibrosis debido a un recambio deficiente de fibrina, bien por una escasa vascularización de la túnica albugínea, o bien por una disminución de los agentes fibrinolíticos. Otras teorías sugieren un mecanismo vascular, como una arteriosclerosis prematura, que provocaría una vasculitis del tejido areolar situado entre los cuerpos cavernosos y la túnica albugínea. La Hipertensión arterial también ha sido relacionada con la enfermedad. También se ha relacionado con alteraciones endocrinas como la Diabetes Mellitus, o enzimáticas, como el déficit de la monoaminoxidasa, que interviene en la degradación de catecolaminas: su exceso provocaría isquemia que evolucionaría a fibrosis. Generalmente, cuando la enfermedad se cura en el período de aproximadamente un año, la placa no pasa de la fase inflamatoria inicial. Sin embargo, cuando la enfermedad dura años, la placa a menudo se convierte en un tejido fibroso duro y pueden formarse depósitos de calcio. Se ve frecuentemente asociada a diabetes, gota, arteriosclerosis, flebitis peneana, y el uso de ciertos fármacos como los beta bloqueantes (antihipertensivos). Con cierta frecuencia, se asocia la enfermedad de Peyronie con la contractura de Dupuytren (contractura retráctil palmar y/ó plantar). Debido a la presión del flujo sanguíneo que tiene lugar durante la erección, los cuerpos cavernosos se expanden de forma homogénea hasta el límite de su propia elasticidad. Si en este proceso hay algún tipo de "interferencia" por algún factor o elemento fisiológico, se produce una incurvación del pene en este punto, con presencia a veces de estrangulación y posible aparición de un nódulo. - Síntomas La fibrosis suele parecer a partir de los 40 años, pudiendo haber casos un poco más jóvenes. Los síntomas más frecuentes son: · Dolor o molestias durante la erección: Suelen aparecer en la primera fase del desarrollo fibroso, generalmente tienen un carácter leve y sólo durante la erección, aunque algunos pacientes refieren molestias vagas en estado de flaccidez. Puede desaparecer al cabo de unos meses. · Curvatura del pene en la erección: El pene sufre un encurvamiento durante la erección, acompañado a veces de estrangulamiento. En la patología de Peyronie, la curvatura suele ser hacia abajo, pudiendo progresar en los primeros meses para estabilizarse en el transcurso de un año o dos. En ocasiones mejora de forma espontánea. · Acortamiento del pene: En ocasiones, el paciente nota un acortamiento del pene o incurvación severa que le dificulta realizar la penetración. · Aparición de nódulos en el pene: Puede aparecer una zona nodular o una induración indefinida del pene. · Dificultades de erección y otras dificultades asociadas: Por lo general, el hombre cree que el pene debe ser recto, largo y grueso. Cualquier variación o grado de incurvación, absolutamente normales, desencadenan el temor y la alarma, junto a vivencias emocionales negativas que son determinantes de experiencias no placenteras. Factores culturales, sociales, emocionales y psicológicos (creencias erróneas, interpretación inadecuada, actitudes de temor, anticipación del fracaso, ansiedad...) pueden generar la aparición de dificultades de erección, reducción del placer, pérdida o inhibición del deseo, etc. - Tratamiento A) Tratamiento Médico: Los tratamientos están dirigidos a calmar el dolor y frenar la evolución de la enfermedad. Generalmente consisten en administración de vitamina E por vía oral, antiinflamatorios por vía oral e inyectados, láser, ultrasonido, etc. B) Tratamiento Quirúrgico: Sólo está indicado cuando el paciente presenta una incurvatura del pene que le impida una actividad sexual satisfactoria. Para proceder a cualquier tipo de cirugía es imprescindible que la enfermedad esté ESTABILIZADA. C) Tratamiento Sexológico: Está recomendado en aquellos casos en los que el paciente describe síntomas de disfunción (dificultades de erección, inhibición del deseo, reducción del placer, etc.) que pueden estar asociados a la aparición de la patología debido a la interpretación y vivencia negativa del individuo. En estos casos se trata de aplicar una terapia cognitivo-conductual que sustituya creencias erróneas y las actitudes y comportamientos a ellas asociadas en los procesos cognitivos que tienen lugar en la respuesta sexual. © Dolores Salinas 2004